Dirigido a: Farmacias, laboratorios y almacenes.

Una posición cómoda para leer la pantalla no siempre responde a la pregunta de calidad. Antes de instalar el sensor, defina si quiere controlar la refrigeración, detectar extremos del aire o seguir una condición representativa del producto. Esos objetivos pueden requerir ubicaciones y tipos de sonda distintos.

En bodegas: relacione la posición con el comportamiento térmico

La OMS recomienda vincular el monitoreo de áreas a los puntos identificados mediante su caracterización térmica. Su suplemento sobre monitoreo considera las zonas de mayor variabilidad dentro del volumen calificado y la influencia de eventos transitorios. Esto requiere analizar dónde está la carga y qué variaciones interesa detectar. OMS — Temperature and humidity monitoring systems for fixed storage areas, suplemento 6 (2015)

Como referencia adicional para distribución farmacéutica, las directrices europeas indican que la ubicación del monitoreo se apoye en los resultados del mapeo y en los extremos de fluctuación. La conclusión puede requerir más de un sensor si una sola posición no representa los riesgos relevantes. Comisión Europea — Buenas prácticas de distribución, 2013/C 343/01, secciones 3.2.1 y 3.3

En neveras para vacunas: comprenda qué mide la sonda

CDC recomienda, para su contexto de conservación de vacunas, una sonda amortiguada entre los productos, generalmente en el centro, siguiendo las instrucciones del equipo. Esa respuesta térmica difiere de una sonda expuesta al aire. Algunos equipos tienen posiciones específicas indicadas por el fabricante. CDC — Vaccine Storage and Handling Toolkit, julio de 2026, sección 3

No hay contradicción en que un estudio explore los extremos del aire y el monitoreo de un producto utilice otra configuración: deben declarar qué miden. Tampoco conviene introducir una sonda de humedad o cualquier sensor en líquido; la construcción y el propósito del dispositivo tienen que admitirlo.

Ejemplo de una justificación útil

Ejemplo hipotético: una bodega presenta una zona superior más cálida cerca del techo y una zona inferior más fría junto a la impulsión. Calidad decide vigilar ambos riesgos porque almacena producto sensible al calor y al frío. La ficha de instalación identifica la estantería, la altura, la distancia a una referencia fija y el motivo de cada ubicación.

Si posteriormente esa estantería se traslada, la fotografía y la descripción permiten detectar que cambió la condición evaluada. Es mucho más útil que una instrucción como «colocar el sensor en la bodega», que admite múltiples interpretaciones.

Qué dejar documentado

  • Objetivo de la medición y tipo de sonda: aire, contacto o medio amortiguador autorizado.
  • Ubicación reproducible, con plano o fotografía y protección frente a desplazamientos.
  • Evidencia que respalda la posición y relación con el espacio ocupado por producto.
  • Cambios que obligarán a revisarla: carga, distribución, ventilación o equipo de frío.

La recomendación práctica es revisar ubicación y datos conjuntamente. Mover un sensor para que deje de generar alarmas, sin investigar el comportamiento del espacio, puede hacer que el registro pierda utilidad para proteger el producto.

Fuentes y referencias

Redacción original de carácter divulgativo basada en las fuentes enlazadas. Los ejemplos y las listas de aplicación son de elaboración propia; no reproducen casos de clientes. Consulta de fuentes: 3 de octubre de 2026.